Hace un año aseguraba, sin duda alguna, que la transformación tecnológica en las telecomunicaciones daba como resultado la transformación del periodismo en todas sus dimensiones. Hoy no estoy tan segura. Me he encontrado que se ha pasado a una presentación de información estilo multivoz, que los centros de recursos informativos se han multiplicado, que la forma de presentación de las noticias está vinculado más elementos multimedia y la actualización permanente ha llevado a perder, en algunos casos, la calidad informativa. Y si bien hay transformaciones, también hay gran parte del soporte clásico de la profesión que sobrevive.
Para las carreras de periodismo y de comunicación social en América Latina no es fácil enfrentarse a los nuevos retos que exige la profesión. Tampoco es fácil enfrentarse a las exigencias de las nuevas políticas sobre la información que se están implementando. La discusión, la reflexión y la crítica, idealmente, deben ir de la mano en el periodismo, por ser aún parte activa en la construcción de los imaginarios colectivos. Por esto la tarea ardua de lograr un balance entre la actualización del uso de herramientas y en la formación teórica del periodista y el comunicador social, implica para las carreras y facultades de periodismo y comunicación social que las reflexiones profundas que realizan, se materialicen y circulen más allá de los espacios académicos.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario